Con el siguiente truco casero sabrás cómo quitarlas y que tus prendas y complementos queden como nuevos.
Lo ideal es tener un humificador, de esos que se utilizan en casa cuando hay un peque. También es muy práctico utilizar una vaporeta . Si no tienes ni una cosa ni otra hazlo de modo rudimentario: hirviendo un cazo grande de agua (debes dejar que hierva a tope).
Coloca la prenda o complemento sobre el vapor que salga (sea del humificador, la vaporeta o el cazo de agua hirviendo) y deja que se empape un poco.
Deja secar y aplícale un betún incoloro. Verás que queda como si estuviera recién estrenado.







