A veces, debido al continuo uso, nuestras toallas adquieren un desagradable olor a humedad y por mucho que las lavemos termina apareciendo el dichoso olor.
Un truco casero y muy efectivo es el de hacer una colada solo de toallas. Pon en el departamento correspondiente el jabón y el suavizante (de este último un chorro más de lo habitual). En el departamento de prelavado échale un chorro de amoniaco (es importante que se lo eches en la cazuelita y no directamente sobre las toallas).
Ya verás como tus toallas vuelven a oler a limpio y habrán perdido el olor a humedad. El poner un poco más de suavizante habrá hecho que queden más esponjosas y suaves.
No es aconsejable que las dejéis secando bajo el sol, ya que éste las resecará. Si tenéis secadora eléctrica, mejor secadlas allí, les dará un aporte extra se suavidad.







