Más allá de mantener una alimentación sana y tomar abundante agua, existen 2 secretos importantes:
- Cambia regularmente la funda o forro de tu almohada, ya que allí se acumula la grasa de tu piel, y de este modo evitarás contaminarla.
- Hazte una mascarilla nocturna exprimiendo un limón y picando un par de aspirinas.
Obtendrás un poderoso astringente y antibacteriano que ayudará a disminuir el área en cuestión. Recuerda hacerlo por la noche y enjuagarte muy bien la cara, ya que exponerte al sol te puede manchar la piel.







